es lo que parece.

Porque no vayas a pensar que lo único que hago en la newsletter es hablar de perfiles para ligar en Internet.

También abordo temas de comunicación, copywriting, relaciones liberales, ventas, responsabilidad afectiva, persuasión, secretos femeninos y lo que surja

Vamos, que lo que tengo montado es una excitante orgía de contenidos.

Y al angeliter medio eso le pone bastante.

Porque ya sabes que la variedad, la sorpresa y el juego son detonantes del deseo.

Y cuando hablo del deseo lo hago en el sentido más amplio: por una persona, por un infoproducto o por unos nachos con queso.

Te dejo algunos comentarios que me han hecho sobre estos emails para que veas por dónde van los tiros…

«Oye, Angels.
 
Te compré el libro hace unos días y oye, genial: gracia, sentido común, naturalidad y filtros, ese es el secreto para que los algoritmos le den vidilla a la zona sacro-iliaca y sobre todo a los suelos pélvicos.
 
Todavía estoy por notificarte los tralarís.
 
Pero esa no es la cuestión de este mail, el tema es AGRADECERTE que, como vendedor que lleva 15 años en activo (siendo una realidad que la semana que viene cumplo los 30) y que, dedicándome a la venta cuerpo a cuerpo, cara a cara, tanto tú como El Monge habéis conseguido re-enamorarme de las ventas, desempolvar el estilo directo, la irreverencia, los tacos, la puta naturalidad que me han servido para generar una experiencia al cliente diferente y memorable en ciertos aspectos».
«Hay varias cosas que bajo mi punto de vista haces muy bien y una de las principales es dar voz a esa especie de comunidad heterogénea que comparte experiencias y vivencias personales, que a través de tu filtro y análisis, se terminan convirtiendo en valor y conocimiento útil para todos los demás miembros.
 
Las relaciones humanas son una de las cosas más complejas y con más aristas que yo he conocido y creo que es muy enriquecedor, echa bastante luz sobre las zonas oscuras y es todo un acierto por tu parte hacer ese trabajo de divulgación.
 

Como seguro que entiendes, para un hombre como yo, con ya treinta y muchos, es realmente difícil obtener consejos sinceros o conocimiento útil (que le ayuden a ligarse a más gachíses o llevarse alguna a la cama) que venga desde la óptica de una mujer».

«Es tan bueno el comienzo de tu carta que creo que te voy a comprar el audio aunque me caiga una maldición vudú y no vuelva a tener una ereccion en mi vida».  

«Hola Angels,

Soy un muy fiel seguidor de tus mails, poco a poco me he ido enganchando a ellos, «claro», pensarás tú, por eso soy copywriter (o como se diga -disculpa mi ignorancia en este campo).

Confieso que podría ser un potencial comprador de tus productos/servicios pero estoy desanimado con el tema del ligoteo… «qué sorpresa, ¿eh?» Jajajajjaja!

Me dejo de topicazos y tal, y voy directo al grano.

Me genera mucha curiosidad tus encuentros con tus grupos de amigos y amigas, y ahí lanzo la pregunta por la que te escribo: ¿aceptáis oyentes/contertulios/»admiradores»/como-quieras-tú-definirlos?

Yo soy de Valencia y quizá podría apuntarme a algún encuentro de estos, quizá aprenda algo nuevo y estoy muy seguro de pasarlo bien. Las cerves las pago yo».

«Muchas gracias por tu atención, de verdad, esto hace de tu newsletter y tus productos algo más personal, más cercano, y al final la gente también busca alguien que conecte y sentir cierta vinculación, y, en mi caso concreto, sí siento que lo que nos ofreces (como el ebook o la entrevista) es para alguien como yo, y parece que lo has hecho pensando en mí, me siento más satisfecho con mi compra».
 

Para ver a santo de qué tanto alboroto, apúntate ya.

Cuesta menos que encontrar buen contenido adulto en Internet y es igual de satisfactorio.
 
(O más; depende de lo pervertido que seas).
 

Aunque debo reconocer que también recibo odio (y menos mal)…

«No me envíes más mierda eres una prepotente y usurera solo quieres cobrar paso de ti tus mensajes y su tia».

«No soy yo la persona que se las da de comunicadora para dar lecciones a otres, así que si no te gusta la crítica en algo que es público esencialmente tienes dos opciones: te revisas y corriges o dejas de darte ínfulas.

Y no se trata de soltar ironías sobre señoros lejanos, es que tú estás vendiendo una herramienta como family friendly cuando claramente se usa universalmente para ejercer violencia en el sistema patriarcal».

(Este me encanta; es maravilloso).

… La mayoría de mensajes que me mandan van en esta onda:

«Hace unos días le comenté a mi pareja: «mira que pensaba que en esto del email marketing lo había visto todo, pero joder… mira ésta».

Chapó chiquilla (modo machista on). A cuadros me has dejao, y no era fácil».

 

«En general, el mundo sería mejor si siguiéramos tus consejos; lo único que tú lo aterrizas en un ámbito concreto y ayudas a la gente que lo necesita.

Porque todos deseamos el encuentro.

Tú nos ayudas a saber posicionarnos, a saber explicarnos, a saber buscar, saber analizar lo que esperamos y saber comunicar lo que podemos dar.

Fíjate, hija. Si fuese así, el mundo sería cojonudo».

No seas tan egoista y haz del mundo un lugar mejor: suscríbete ya.